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EL ALGORITMO DEL CORAZÓN: GHOSTING, LOVE BOMBING Y EL IMPACTO EN LA SALUD MENTAL

Encontrar pareja en Chile ya no depende del azar, sino del código de programación. Las redes sociales y las app de citas han transformado por completo la conquista amorosa, introduciendo un nuevo lenguaje —ghosting, love bombing, Benching, Breadcrumbing, red flags— que no es más que el reflejo de una profunda mutación en los vínculos afectivos.

 

Aunque estas plataformas nacieron con la promesa de conectar de forma eficiente, la evidencia de instituciones médicas y de salud mental parece demostrar que el precio de la hiperconectividad romántica lo está pagando la salud mental de quienes la usan.

 

La ciencia detrás de la pantalla

 

El impacto psicológico de la búsqueda digital del amor ya cuenta con datos de la Asociación Americana de Psicología (APA) publicados en el Journal of Psychopathology and Clinical Science (2024), que exponen una relación entre el mayor volumen de interacción y mensajes enviados con un aumento en la tasa de ansiedad y problemas de autoestima, haciendo que se dificulte el vincularse con otro de forma sana.

 

Complementando este escenario, la revista Communications Psychology, del grupo Nature (julio 2026) revela que las plataformas basadas en el deslizamiento continuo(swiping) muestran una correlación con la desregulación conductual (uso compulsivo y patrones adictivos) y la insatisfacción severa de la imagen corporal. Asimismo, vinculan fenómenos como el ghosting —la desaparición repentina y sin explicaciones de una persona con la cual se está teniendo un vínculo afectivo, — con crisis silenciosas en la salud mental juvenil, gatillando cuadros de ansiedad por apego, hipervigilancia ante el rechazo y un profundo daño en la autoestima debido a la ausencia de un cierre emocional.

 

Constanza Echeverría, psicóloga de Grupo Cetep, explica

“Ese aumento de síntomas se da porque esas conductas generan relaciones ambiguas, con falta de comunicación, y sobretodo, con falta de explicación y cierre; haciendo que probablemente la persona quede atrapada en la rumiación para comprender lo que pasó y se comience a responsabilizar pensando ´yo hice algo mal y por eso se fue´ generando una perdida de confianza en uno y en los vínculos futuros”

 

Lo bueno y lo malo de amar en digital

 

Estas nuevas formas de relacionarse no son inherentemente negativas. Las plataformas digitales funcionan como un potente democratizador del entorno social, permitiendo expandir los círculos de socialización a personas tímidas o a adultos que, por sus rutinas laborales extenuantes, tienen pocas oportunidades de conocer gente.

 

“Las oportunidades de conocer personas con intereses o valores similares, facilitan la conexión para quienes tienen menos espacios sociales presenciales y pueden ser útiles para personas que sienten mayor ansiedad al iniciar el vinculo. Además, permiten mantener relaciones a distancia y ampliar las redes de apoyo” explica Constanza Echeverría, psicóloga Grupo Cetep.

 

La cara amarga radica en el peligro de la mercantilización y deshumanización del otro. La cultura de la inmediatez y la falsa percepción de “opciones infinitas” han normalizado el love bombing -dinámica donde alguien bombardea a otra persona con atención intensa, regalos, mensajes constantes y promesas de futuro desde muy temprano en la relación- con el objetivo de crear dependencia emocional y en personalidades narcisistas ejercer control sobre la otra persona.

 

“Es importante expresar qué buscamos, qué necesitamos y qué límites tenemos, en lugar de esperar que la otra persona los adivine. También recordar que poner límites digitales —por ejemplo, respecto a la frecuencia de contacto, la privacidad o la disponibilidad— no significa falta de interés, sino una forma de cuidar el vínculo y la salud mental de ambas personas” puntualiza la psicóloga Constanza Echeverría.