Son las tres de la madrugada y el teléfono suena. Al otro lado, una voz quebrada informa que un familiar acaba de fallecer en su domicilio. No sabe qué hacer, no sabe a quién llamar primero, no sabe cuánto tiempo tiene. Escenas como esta se repiten todos los días en distintos hogares de Santiago, y son precisamente estos momentos los que definen el verdadero valor de una funeraria: no solo gestionar un servicio, sino sostener a una familia cuando más lo necesita.
Este reportaje se adentra en el funcionamiento de Funeraria Fuentes, una empresa que opera en la Región Metropolitana las 24 horas del día, los 365 días del año, para entender cómo es realmente el proceso que enfrenta una familia desde el instante del fallecimiento hasta la despedida final.
El primer llamado: la hora que no da tregua
La certificación médica del fallecimiento es el punto de partida obligatorio de todo el proceso. Si la muerte ocurre en un hospital o clínica, el propio equipo médico del recinto se encarga de este trámite. Pero si sucede en el domicilio, como en el caso descrito al inicio, la familia debe contactar a un médico o al SAMU para que constate el deceso antes de que cualquier otra gestión pueda avanzar.
Es justamente en ese primer momento de caos donde entra en juego la funeraria. Funeraria Fuentes recibe llamados a cualquier hora del día o de la noche y despacha un equipo para el retiro del fallecido, ya sea desde el domicilio, un hospital o el Servicio Médico Legal, en los casos donde la causa de muerte requiere ser determinada mediante autopsia.
Detrás del mostrador: coordinar mientras la familia llora
Lo que pocas personas ven es la cantidad de coordinación que ocurre en paralelo mientras la familia intenta procesar la pérdida. El equipo de la funeraria debe gestionar el traslado del cuerpo, iniciar los trámites legales ante el Registro Civil para obtener el Certificado de Defunción, tramitar los permisos de traslado correspondientes y, al mismo tiempo, ayudar a la familia a tomar decisiones que normalmente tomarían semanas de reflexión, pero que en este contexto deben resolverse en horas.
En Funeraria Fuentes, esta etapa incluye también una labor de asesoría financiera silenciosa pero fundamental: informar a las familias sobre los beneficios disponibles. Los pensionados de IPS, por ejemplo, pueden acceder a planes funerarios sin costo mediante la cuota mortuoria, un beneficio que muchas familias desconocen hasta que alguien se los explica en medio del proceso. También existen alternativas de pago asociadas a las AFP, pensadas para aliviar la carga económica en un momento en que lo último que una familia quiere es preocuparse por dinero.
La decisión que no admite demoras
La normativa sanitaria chilena establece un margen estrecho: el cuerpo no puede ser sepultado ni cremado antes de 24 horas desde el fallecimiento, pero tampoco después de 48 horas. Este plazo, pensado para resguardar aspectos sanitarios, obliga a las familias a definir en poco tiempo dónde se realizará el velatorio (en el domicilio, una parroquia, una iglesia o una capilla habilitada) y si optarán por cremación o sepultura.
Para quienes no cuentan con un lugar de sepultura propio, Funeraria Fuentes ofrece asesoría directa sobre cementerios disponibles en la Región Metropolitana, evitando que la familia deba investigar por su cuenta en un momento en que la energía y la claridad mental escasean.
Los números detrás del servicio
Más allá del acompañamiento humano, existe una dimensión práctica que toda familia termina enfrentando: el costo. En Funeraria Fuentes, los planes van desde $769.990 hasta $2.149.990, con variaciones que dependen del tipo de urna elegida, la cantidad de vehículos requeridos y servicios adicionales como la cafetería para las visitas o las tarjetas de agradecimiento para quienes acompañan a la familia durante el velatorio.
La transparencia en estos valores, sin costos ocultos, es uno de los factores que las familias mencionan con más frecuencia al momento de elegir un servicio funerario, especialmente en un rubro donde la desinformación puede generar gastos inesperados en el peor momento posible.
Un servicio pensado para toda la Región Metropolitana
Funeraria Fuentes atiende en Peñaflor, Maipú, Estación Central, San Bernardo, Puente Alto, Santiago Centro y el resto de las comunas de la RM. Para quienes no pueden desplazarse hasta sus dependencias, la empresa dispone de un catálogo digital de urnas y planes, permitiendo que la familia revise las opciones desde su propio hogar, sin la presión de tener que trasladarse en medio del duelo.
Lo que queda después de la despedida
Una vez finalizado el proceso, ya sea con la sepultura o con la entrega de las cenizas tras una cremación, el trabajo de la funeraria concluye, pero para la familia comienza otra etapa: la del duelo propiamente dicho. Es aquí donde se aprecia el verdadero peso de haber contado con un acompañamiento adecuado durante los días más difíciles, uno que resolvió los trámites, los plazos legales y las decisiones logísticas, permitiendo que la familia dedicara su energía a lo que realmente importaba: despedirse.
Historias como la del llamado a las tres de la madrugada se repiten constantemente en Santiago, y detrás de cada una de ellas hay un equipo que responde, coordina y acompaña sin descanso. Quienes deseen conocer más sobre los planes y servicios disponibles pueden visitar funerariafuentes.cl o contactar a la funeraria directamente para recibir atención inmediata, a cualquier hora del día.













