Salud

LOS BENEFICIOS DE LOS ALIMENTOS FUNCIONALES

La Doctora Paula Klein entrega todas las respuestas sobre qué es realmente un alimento funcional, cuándo es mejor consumirlo y cuáles son sus beneficios.

¿Qué es un alimento funcional?

Es un alimento que tiene un elemento que hace algo más para la salud, una función especial. Cada alimento funcional tiene una función específica distinta a las otras. Por ejemplo, el pescado, que es una fuente de proteína y de poca grasa, pero además es una fuente de ácidos grasos como el Omega 3, que disminuye el riesgo cardiovascular, mejora el rendimiento cerebral y mejora la hidratación de la piel.

¿Cuál no podría ser un alimento funcional?

Un pedazo de carne. Aunque eso no significa que no sea saludable, porque tiene proteínas, tiene hierro, pero no tiene algo más para aportar.

¿Cuáles son los beneficios de los alimentos funcionales?

Va a depender del alimento funcional. El mejor ejemplo es el yogur, que generalmente tiene muchos elementos funcionales porque en la ingeniería del alimento es más fácil agregar elementos sin alterar su sabor. El clásico ejemplo es el yogur con fitoesteroles, ya que disminuye el colesterol, como por ejemplo Benecol, o el yogur con fibra, porque tiene un efecto que ayuda a la digestión, como el Activia.

Muchas personas dicen que la zanahoria es buena para la vista. ¿Podría ser un alimento funcional?

Eso es un mito. Pero de igual manera, todo lo que son las verduras naranjas o amarillas, que tienen betacaroteno que es fuerte en vitamina A, o los tomates, que tienen además lipocaroteno, son antioxidantes, por lo que son alimentos naturalmente funcionales.

Entonces, ¿hay alimentos que son naturalmente funcionales y otros que son construidos como funcionales?

Exacto. Es bueno porque muchas veces a la gente no le gusta comer ciertas cosas. Como el repollo, por lo que se le puede sacar la fibra y ponerla en otra cosa, como en el yogur.

¿Hay forma de elaborar nosotros mismos un alimento funcional o hacer uno aún más sano?

No hay forma de hacer un alimento funcional en la casa, es algo más industrial. Pero lo que sí se puede hacer es por ejemplo ir al médico y determinar cuáles son nuestros factores de riesgo para que el médico nos diga qué alimento comer dependiendo del elemento que necesitemos. Por ejemplo, si sentimos calambres, lo que se necesita es magnesio, por lo que es recomendable comer plátano o mango.  O si estás en el gimnasio y quieres aumentar la ingesta de enzimas, los champiñones aumentan esa función.

¿Podría ser peligroso ingerir alimentos funcionales en exceso?

Cuando están dados como alimentos es muy difícil llegar al exceso. Eso sí, los alimentos industriales siempre tienen recomendaciones diarias de consumo en la etiqueta. Es poco probable que haga mal, pero obviamente puede provocar otras consecuencias como el exceso de otros componentes o el sobrepeso. Es por ello que nunca son recomendables los excesos.

¿Cuál sería entonces la importancia de integrar alimentos funcionales a la dieta?

Yo creo que la importancia está en saber que existen y que pueden aportar a tratar alguna enfermedad como un complemento a los medicamentos. O, por ejemplo, si sabemos que tenemos una historia familiar de colesterol alto, en vez de medicamentos se puede intentar evitar la enfermedad consumiendo ciertos elementos funcionales. De igual manera, siempre va a depender de cada persona.

La doctora Paula Klein es médico general y nutrióloga de la Clínica Klein y Klein.

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