Salud

Consejos para que dolores de cuello y hombros no se vuelvan crónicos

Del gran porcentaje de los pacientes que acuden a centros de padecimientos crónicos, 1 de cada 3 lo hacen por molestias en el cuello y hombros. Especialistas entregan recomendaciones para evitar que aumenten su presencia en la población.

La finalización de año y el comienzo de este 2019 pueden significar, además de una acumulación de carga laboral y de estrés en general, la aparición de molestias como lo son las cefaleas tensionales, dolores de cuello y hombros.

Si bien estos dolores tienen una alta presencia histórica en nuestro país, en este último tiempo se le suma el denominado síndrome de cuello roto o text neck, problema provocado por el mantenimiento de una posición anteriorizada de la cabeza al escribir en el celular o computador con la vista hacia abajo, así como también al atender los teléfonos celulares inclinando el cuello produciendo que se pierda su curvatura natural y ocasione contracturas musculares.

Rodrigo Silva, Dr. especialista del Centro de Bruxismo y Dolor Facial, cuenta acerca de las principales causas de este malestar crónico, precisando que “estos dolores de cuello y hombros se convierten en tal (crónicos) cuando se extienden por más de tres meses y son ocasionados generalmente por malas posturas en el cotidiano. También se presentan por fuertes tensiones de la boca, es decir, al estar muy concentrado o frente a una pantalla trabajando bajo presión, las personas tienden a apretar los músculos de la mandíbula, produciendo una tensión que desencadena estos dolores”.

Estudios de la Asociación Chilena para el Estudio del Dolor (ACHED) revelan que el 32% de la población de nuestro país sufre dolor crónico, siendo este tipo de enfermedades las que más discapacidades generan, superando a las del tipo cardiovascular, cerebrovasculares, cáncer y SIDA. Además, según la misma organización, los pacientes con problemas crónicos en cuello y hombro llegarían a alcanzar cerca del 10% de la sociedad.

“Lo importante es evitar posiciones mantenidas en el tiempo para que no aparezcan alteraciones musculoesqueleticas, como pérdida de lordosis cervical, hernias discales, artrosis, contracturas, dolores de cabeza y espalda; procurar trabajar frente a una pantalla con la vista frente a esta sin que lleve al cuello a una extensión o flexión; apoyar antebrazos fijándose que los hombros no suban; y, por último, regular la silla para que las dos anteriores se logren. Al cargar mochilas y bolsos sostenerlos en ambos hombros de manera de no sobre cargar ninguno“, aconseja Daniela Jorquera, kinesióloga maxilofacial del Centro de Bruxismo y Dolor Facial (centrodebruxismo.cl).

La especialista también hace hincapié en realizar movimientos de cuello como rotaciones, inclinaciones, flexiones y extensiones, para evitar estas posiciones mantenidas y no sobrecargar estructuras, y al mismo tiempo llevar un fortalecimiento de la musculatura intrinseca. “Lo principal son las elongaciones de distintos grupos musculares. Una forma de realizarlo generalizado es bajando la cabeza y presionando con ambas manos la nuca. Los masajes y automasajes también son una perfecta alternativa, como apoyar los dedos de cada mano a los costados del cuello, presionar delicadamente con movimientos circulares abarcando todo el recorrido del músculo”, concluye Jorquera.

Comentarios