Cada año pasadas las fiestas patrias vuelven las llamadas dietas depurativas, de limpieza o ‘detox
Tras el 18, la premisa con la que nos bombardean tanto desde la publicidad como desde algunos de comunicación triviales, siempre es la misma: tu cuerpo ha acumulado toxinas durante los excesos navideños, y necesitas eliminarlas con dietas, purgas o incluso enemas.
Cuando elimines todas esas impurezas tendrás una vida más sana y una piel radiante. Pero hay un pequeño problema: la teoría es falsa. No necesitas ninguna dieta para eliminar toxinas. Además, si buscas perder peso, estas dietas son una idea terrible, porque producen efecto rebote
Es cierto que el mundo es tóxico. Vivimos rodeados de contaminantes, desde el plomo en el aire hasta el arsénico en el agua. Además, con cada digestión tu cuerpo produce sustancias de desecho que son tóxicas, como el ácido úrico. Pero hay buenas noticias: tu organismo no acumula toxinas
El cuerpo humano tiene un equipo muy eficaz para expulsar las sustancias peligrosas formado por el hígado, los riñones y el sistema digestivo. El hígado no es un filtro, sino una planta química. En realidad transforma toxinas (como el alcohol) en otros compuestos no tóxicos. Otras sustancias de desecho son eliminadas por riñones y el intestino, y por uno u otro lado, acaban en la taza del inodoro. Si en tus órganos hubiera toxinas, estarías ya criando malvas.
‘Detox’, dietas contraindicadas
Las dietas ‘detox’ no tienen ninguna base científica. Aún así, basta buscar en Internet para encontrar cientos de dietas depurativas y productos con la etiqueta ‘detox’. No es algo nuevo. La dieta llamada ‘Master Cleanse’ o dieta del jarabe de arce, se inventó en los años 40. Las limpiezas basadas en zumos, licuados verdes, la de la sopa de cebolla o la de la alcachofa son variaciones del mismo tema.
Sus efectos no son nada agradables:
Lo peor que puede ocurrir es que este ciclo se repita dentro de unos meses, para la ‘ operación bikini‘. Cada vez que haces una dieta hipocalórica tan extrema pierdes masa muscular, desciende tu metabolismo y enseñas a tu cuerpo a agarrarse a la grasa.
Evita a toda costa el azúcar
Por mucho que se empeñen las revistas femeninas y los vendedores de ‘smoothies’, no necesitas depurarte. A no ser que sufras de cirrosis, tu hígado no está sucio. Ningún médico ha visto restos de comida podrida desde hace años en una colonoscopia. Beber zumos durante una semana no va a mejorar un sistema que funciona bien a diario.
¿Hay alternativas? Por supuesto. El primer paso es reducir drásticamente o eliminar por completo el azúcar, zumos, refrescos azucarados y el alcohol de tu dieta. También debes reducir la cantidad de pan, pasta, patatas y comida procesada. A cambio, aumenta las verduras, huevos, carne, pescado legumbres y frutas, e incluye suficiente grasa saludable como aceite de oliva o aguacate para alcanzar las calorías que necesitas.
Lo último, y más importante, es hacer ejercicio intenso al menos tres veces por semana. No moderado. Intenso. De este modo aumenta tu metabolismo y conservas tu masa muscular. Los resultados pueden sorprenderte.
Fuente: https://m.eldiario.es/consumoclaro/cuidarse/detox-dietas-peligros-ventajas-perder-peso_0_474903169.html

















