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Vacuna y PAP dos aliados contra el cáncer de cuello de útero

La infección por virus del papiloma humano es el factor de riesgo principal del cáncer de cuello uterino.

La Fundación Oncológica recuerda que hoy se conmemora el Día Mundial de la Prevención del cáncer de cuello uterino a modo de establecer acciones de concientización e información sobre la importancia de efectuarse controles ginecológicos para evitar enfermedades, entre ellas, el cáncer.

El cáncer de cuello uterino es una enfermedad donde se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos del cuello uterino. Esta se da en la mayoría de los casos por la infección por virus del papiloma humano (VPH) que es el factor de riesgo principal de este tipo de cáncer y altamente prevenible mediante la vacunación.

El virus del papiloma humano (VPH) es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes y es el causante de casi el 100 por ciento de los tumores de cuello de útero. Se estima que el 80% de las mujeres desarrolla la infección en algún momento de su vida y según los especialistas, para mejorar la prevención es primordial que los hombres también se vacunen porque son contagiadores del virus.

 

En Chile, el cáncer cervicouterino se ha transformado en la segunda causa de muerte en la población femenina entre 20 y 44 años; según datos entregados por el Minsal, el virus del papiloma humano (VPH) es la infección más frecuente y se estima que entre el 20% y el 30% de las mujeres menores de 30 años es portadora del virus.

La infección por VPH causa anomalía en el desarrollo de los tejidos localizados principalmente en el área anogenital y también en el tracto aero-digestivo, tanto en mujeres como en hombres.

Estas anormalidades pueden ser pre-cancerosas, cancerosas o papilomas y condilomas. La mayoría (70% −90%) de las infecciones por VPH de alto y bajo riesgo son asintomáticas, es decir, no ocasionan molestias, y se resuelven espontáneamente en 1-2 años. Sin embargo, si la infección persiste podría favorecer la aparición de un cáncer del cuello del útero.

Un 99,7% de los casos puede detectarse de manera temprana y así aumentar la supervivencia de las pacientes.

Las guías internacionales y las del ministerio de Salud en Chile, indican que el PAP se debe hacer cada tres años a partir de los 25 años. En el caso del cáncer del cuello del útero, en los últimos años se ha comenzado a implementar otro examen, un PCR –como el que se usa para detectar el Coronavirus– para detectar el Virus del Papiloma Humano, que es mucho más sensible porque permite detectar de mejor manera si es necesario que una mujer se controle con mayor frecuencia. Si ese test sale negativo, una mujer puede controlarse en forma más distanciada.

Por lo general, no hay signos o síntomas del cáncer de cuello uterino temprano, pero, a veces, se detecta al comienzo durante los exámenes de rutina.

Sin embargo, muchas pacientes si presentan algunos síntomas, estos son:

–          Manchas de sangre o sangrado leve entre o después de la menstruación.

–          Dolor al mantener relaciones sexuales.

–          Tener un sangrado menstrual más largo y abundante de lo normal.

–          Sangrar con la actividad sexual o durante el examen pélvico en la consulta del ginecólogo.

–          Aumento de la secreción vaginal.

–          Sangrado después de la menopausia.

–          Infección vaginal persistente.

 

 

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